dissabte, 13 de novembre de 2010

Estaba mirando un poco el blog y de repente me he dado cuenta de que ya puedo quitar los (casi) del perfil. Tengo 23 años, soy licenciada en derecho y, si pago los créditos de libre elección que me toca pagar, también licenciada en periodismo. Bien mirado, podría dejarlo en casi 24 años. y, por si las moscas, dejar de lad cualquier apreciación sobre mi cordura.

También debería dejar eso de Alba y el mundo en Alba y el periódico, ya sea nomenclatura general o particular.

Sé que no estoy descubriendo nada, pero el periodismo es, entre otras cosas, estresante.

dimecres, 27 d’octubre de 2010

Valencia, año 2010

Dudo que nadie se acuerde ya de aquél blog creado para cualquier clase absurda de las varias que cursamos durante los dos años de carrera, así que supongo que puedo escribir con relativa libertad. Lo he hecho, he dado el paso, estoy donde no pensaba que acabaría y donde muchos de mis compañeros querrían: en un medio de comunicación. Claro que se trata de un estar muy sui generis, pero estar al fin y al cabo.

Hoy he ido a las cortes. Llevo 4 semanas y aunque empiezo a ubicarme, también a desencantarme -un poco más- con la política. Pese a todo, existen personas válidas con eso que llaman "vocación de servicio público".

Valencia tiene un metro inútil y yo no sé ir en bici.

El invierno es un drama de inmensas proporciones.

Quizás haga un posgrado que tiene algo que ver con derecho y nada con periodismo.

No leo nada, ya.

Aunque me sumiría en un blues acompañada de Kings of Convenience, escucho Mark Lanegan sólo porque, ya sabes, probablemente me acredite. Pequeñas ventajas de la corresponsalía.

diumenge, 25 de juliol de 2010

¿Cuántas de esas personas desorientadas del Love Parade estarían, además de acojonadas, hasta el culo de cualquier sustancia psicotrópica? No los critico, sólo pienso en la sensación que debe producir estar en ese lugar bajo los efectos de las drogas y casi me da un chungo a mí.

dimarts, 2 de febrer de 2010

"Ahora sí. Estás en tu habitación, tranquilo, abres el libro por la primera página, no, por la última, antes de nada quieres ver cómo es de largo. No es demasiado largo, por fortuna. Las novelas largas escritas hoy acaso sean un contrasentido: la dimensión del tiempo se ha hecho pedazos, no podemos vivir o pensar sino retazos de tiempo que se alejan cada cual a lo largo de su trayectoria y al punto desaparecen. La continuidad del tiempo podemos encontrarla sólo en las novelas de aquella época en la cual el tiempo no aparecía ya como inmóvil ni todavía como estallando, una época que duró más o menos cien años, y luego se acabó."