dijous, 20 de gener de 2011

Desde que cambié el tono de mi móvil soy otra persona. Ríte, ríte, pero lo digo muy enserio. Quién hubiese imaginado que un simple politono podría ser el causante de tanta crispación. Ahora me despierto a otro ritmo: he pasado de una electrónica acelerada in crecendo a una suave melodía pop. También le he bajado el volumen.

Lo que no puedo entender es que los responsables de Sony, con lo que deben cobrar, no hayan reparado en que el tono que viene configurado por defecto para el despertador juega en su contra. Yo, personalmente, ya estoy un poco más cerca del iPhone 4. Tan importante es dormir lo suficiente como entrar y salir del sueño en condiciones. Ultimamente he leído varios artículos,con lo sensible que soy (y crédula) a todas las noticias que versan sobre el bienestar personal.

Al parecer, es conveniente ir reduciendo la intensidad de la luz en la última hora antes de acostarse. No recuerdo cuál era el beneficio exacto de esta medida, pero doy por seguro que se trata de algo sumamente importante.

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